lunes, 20 de abril de 2015

Despilfarrando palabras

Los rayos del sol ya cubrían casi toda la ciudad menos los muebles en la habitación de Hog, ya que estaba ubicada en el primer piso de un edificio pequeño con muchos más altos al rededor, pero independiente de los edificios, la luz no entraría con toda su gloria pues era alguien que no disfrutaba del la luz del sol, ni de los colores alegres del día, a el le gustaban la luces de la noche y lo cómodo su cama en la oscuridad, quizás por eso todavía vivía en ese apartamento de un edificio que parecía quedarse atrás en el progreso de la ciudad, mientras todo al rededor parecía crecer hacia arriba, el edificio parecía el mismo con el paso de los años.

Sus habitantes, incluyendo a Hog sentían cierto aprecio por el edificio, y cada año organizaban reuniones para ver cómo reparaban lo que se desgastaba, como siempre se arreglaban los agujeros que causaban las goteras en la sala común, las paredes en las que aparecían rotos causados por el movimiento de muebles pesados y por otras razones aparentemente inexplicables, la vecina un piso arriba de Hog siempre proponía colocar más plantas en los pasillos dónde aún llegaba algo de luz, y cómo siempre el viejo Joaquin se negaba y a cambio le sugería que las plantas deberían estar en un parque y que si quería plantas pues que se mudara a uno de los edificios más modernos cerca del parque más grande de la ciudad, sabiendo que la señora Norma no contaba ni con el dinero ni la edad suficiente para estar mudándose a un edificio más costoso, ella esperaba morir en este edificio, y aunque no lo demostrara tan claramente como Norma, Joaquin esperaba exactamente la misma cosa.

El edificio además de viejo y característicamente pequeño tiene además otra peculiaridad, y es el hecho de que las personas que viven en él no se han movido en los últimos diez, la última mudanza que hubo fue la de Hog, quien compró el apartamento de "el cocinero" Mauro, quien se había ganado ese título por ser el que más organizaba parrilladas para todo el edificio, pero Mauro había muerto de un ataque cardíaco en lo que sería la última fiesta que organizó para celebrar el fin de año con sus vecinos, y su apartamento lo puso en venta el banco cuando al cabo de un año Hog lo encontró en un anuncio del periódico y lo compro. Y desde entonces nadie nuevo ha aparecido.

El apartamento del cocinero, no perdió su título con el paso de los años, pero Hog no se ha ganado ningún título, él es conocido como el sujeto del apartamento del cocinero, pero a él no le importa, no le interesó ni le interesa conocer de fondo a las personas del edificio. solo le importaba poder entrar dormir, leer, y perder el tiempo viendo los dibujos animados en televisión, no veía las noticias, y tampoco las series de investigación que tanto le gustaban a la gente con la que hablaba, de vez en cuando buscaba una receta del viejo libro de cocina y prepara un plato italiano, mientras dice "fucaccio" con el acento que cree que lo diría un italiano de verdad, aunque no tuviera que ver con la receta, y sin saber que era el nombre de un pan similar a la pizza, pero que decirlo en voz alta lo hacia sentir muy bien, mientras se reía de su propia ignorancia.

- Fucaccio! -Decía mientras levantaba la mano con las puntas de los dedos juntos y entonando el acento en el "ccio".

Se sonreía e imaginaba que podría ser la peor ofensa que se le puede decir a alguien en el país de la bota, y como si estuviera mentándole la madre a su peor enemigo señalaba con el tenedor a un punto distante en el corredor volvía a decir - Fucaccio! - Ponía la cara seria por un instante y soltaba una risa como haciendo una travesura.

Con la sonrisa en la cara corta la carne, y los tomates, la cebolla, coloca todo en una olla, lee la receta en el libro y coloca los ingredientes tal y como dice, lleva a cabo cada paso al pie de la letra, y así pasa una hora cocinando.

Saca de la alacena el plato grande que más le gusta, y alcanza también, un vaso de colores con la boca ancha, sirve el arroz en el centro del plato y al rededor coloca la ensalada como formando una figura concéntrica y luego toma un corte de carne y lo coloca encima, saca de la nevera una jarra con agua que había hervido el día anterior, le coloca un poco de jugo instantáneo y lo mezcla, seís cucharadas y media más porque siente que esta última le da el toque que lo deja "perfecto", sirve el vaso, y lo lleva a la mesa junto con el plato, se devuelve a alcanzar los cubiertos, y antes de sentarse a comer arrastra la silla hacia atrás mientras dice "fucaccio" se sonríe un poco, y se sienta.

Hog disfruta mucho esta rutina, son raras las veces que hace algo diferente, y más raras las que disfruta hacer algo distinto, en especial odia las reuniones de vecinos a las que acude porque siempre hay una vecina que toca la puerta y lo llama al teléfono para recordarle que debe asistir, para él es una tortura, pero probablemente si no fuera por esta ninguno de lo eventos que ocurrirían una semana después de la comida circular.



martes, 7 de abril de 2015

chats

NN209:18 a.m.
jajaja miren
jajajaja así va a tocar en transmi, boletear a todos para les hagan bullying
jajajajajaja
q*
NN309:20 a.m.
ayer cuando me baje del trasmi estaban como 4 muchachos del sena haciendo planas
jajaj
que boleta
NN1 09:21 a.m.
o,o
planas?
escribiendo "no debo bloquear la puerta" mil veces o algo?
NN209:22 a.m.
jajajajajajajajaja
lo de las planas es chistoso, pero no duele..... el bullying en redes sociales si duele, o el trabajo social
o pagar 3 veces el pasaje o algo así
NN309:23 a.m.
siiiiiiiii
jajjaja 
3 veces no como 100
jajjaja
NN1 09:23 a.m.
lo de las puertas es lo de menos
NN209:23 a.m.
jajajaja si vieron el artículo ??
la vieja es muy bruta y tiene huevo
NN309:23 a.m.
jajjaa si
NN209:23 a.m.
esperando alimentador por la caracas ?
jajajajajajajajaja
y q tal, porq pago pasaje puede hacer lo q se le da la gana
por ahí estaba abriendo para q sus amiguis se colaran
NN1 09:24 a.m.
nos están desviando de lo que de verdad jode el sistema, la mala organización, las bajas frecuencias, los buses que no llegan, hacen que la gente tema a perderse el bus y se someten a tratos inhumanos de hacinamiento
pero bueh
NN309:24 a.m.
Cuando Dios te cierra una puerta, Camila Cortés te la abre con las patas
NN209:24 a.m.
jajajajaj
NN1 09:25 a.m.
hahaha
NN209:25 a.m.
eso es verdad, pero nada, nada justifica la gaminería, el respeto se lo enseñan a uno en la casa
y no porq tengo afán o se me pasa el bus puedo tirarme las puertas
es verdad, eso genera desespero
y estrés
NN1 09:25 a.m.
si, pero si el sistema te trata como una basura de tres... no es que este bien, pero la gente responde con la misma moneda
NN209:25 a.m.
pero la decencia debe prevalecer
NN309:26 a.m.
exacto si bn sabemos que el trasmilenio es una porquería, pero el hecho que sea mala la frecuencia de los buses no quiere decir q nos debamos colar
NN209:26 a.m.
nada, yo soy por ejemplo, de las q procuro respetar las líneas amarillas q están en la estaciones para esperar, se supone q es la zona de transito
NN1 09:26 a.m.
yo también, igual entiendo la posición de la gente que no lo hace... 
hay veces que dan ganas de romper los vidrios de las estaciones
NN209:27 a.m.
jajajajajajaja pero te las aguantas
o no ?
jajajajaja
:-O
NN1 09:27 a.m.
cuando uno no puede ni respirar en la misma entrada, y los buses simplemente no pasan
si
me aguanto, pero entiendo por qué algunos hacen lo que hacen
y el problema no es que lo hagan
sino que se sientan en posición de hacerlo
NN209:28 a.m.
por ejemplo, ya q saben quién q lo cobren el arreglo
o la pongan a arreglarla
a las 4 de la mañana como he visto a la gente de transmi arreglando puertas
NN1 09:29 a.m.
yo veo mucha energía gastada en prevenir daños por parte de los usuarios, y nada en mejorar la prestación del servicio
están bien reacios a mejorar el servicios
NN209:29 a.m.
eso sí es verdad, están concentrados en q no los roben
NN1 09:30 a.m.
pero cuando se trata de castigar a una persona todos acuden al twitter que por cierto NADIE usa
ni siquiera la vieja de la foto
y Uribe
ese sí que lo usa
NN209:31 a.m.
jajajajajajajajajaja pero bueno, no es el único... fb es el más común, por algún lado le tiene q llegar la piedra a la vieja
jajajaj yo tengo pero casi no lo uso
NN309:32 a.m.
jajjja yo tambn tengo y casi nunca lo uso 
por ahí a veces que estoy muy desparchada
jajja
NN209:32 a.m.
ponchadaaaaa
NN1 09:32 a.m.
no sé los periodistas de dónde sacan sus notas
hahahahhaha
NN209:32 a.m.
jajajajajaj
NN1 09:32 a.m.
se la pasan hablando del twitter.. como si fuera lo más ush del momento...
hahahha
NN209:33 a.m.
pero bueno, yo creo q con el tema de las puertas si se pueden evitar accidentes y bajar un poco la inseguridad
ya con eso, puede bajar la tensión en algunas estaciones
NN1 09:34 a.m.
si, bueno al menos debería prevenir los que se suben por los lados arriesgándose ellos, y bueno previene la entrada de esos que solo suben a ver a quien le roban
NN209:34 a.m.
por lo menos, los indigentes se verían a leguas entrando por los torniquetes
NN1 09:34 a.m.
hahaha
no son indigentes, son gentes de bajos recursos/educación/decencia
NN309:35 a.m.
jajajajjajaaj
NN1 09:35 a.m.
pero gentes al final...
NN309:35 a.m.
a no pues tan culto
NN1 09:35 a.m.
hahaha
NN209:35 a.m.
es más, es q ni puertas anticolados, deberían colocar a los de las sudaderas verdes q solo miran el celular a gestionar la entrada y salida en las puertas, uno en cada puerta a ver si organizan la gente, y con eso pueden generar empleo
NN1 09:36 a.m.
toca es armarse con un bate
xD
el bate es la solución para todo
NN209:36 a.m.
eso si
si es metálico mejor
NN1 09:36 a.m.
se para en la puerta y va golpeando al que trate de saltar
NN209:36 a.m.
el de madera se puede llegar a partir si el asaltante tiene la cabeza muy dura
NN1 09:37 a.m.
o luego de varias cabezas
NN209:37 a.m.
exacto
NN309:37 a.m.
jajajajajajaja
esa esta buena 
y puede ser la solución ahora que nos vamos a quedar sin empleo
jajaja
NN1 09:38 a.m.
hahahha
NN209:38 a.m.
por ejemplo, yo he visto algunos de sudadera verde en el mini portal de museo nacional y esa gente tiene organizadas las filas y cuando se abre la puerta de una van diciendo los q salen primero, y luego si dejan ingresar
NN1 09:38 a.m.
Deberíamos mandar la hoja de vida
Ingenieros en rompenucas
NN209:38 a.m.
jajajajajajajajajajajaja
Alguna vez me vi un video de porq Transmilenio no funcionaría, muy bueno el video, era como animado, con dibujitos y tales
jajajaja
y una de las razones es la mala distribución de las paradas dentro de las estaciones
Esas colas q se arman de puros transmis
Arman*
claro q eso también se presenta por el tema de las frecuencias......
es un círculo vicioso
jajajajaja
NN1 09:41 a.m.

Hay un montón de cosas mal, si el servicio se diera para pararse calmadamente tras la línea amarilla habría menos problemas con los granujas

viernes, 20 de junio de 2014

Vagabundo

No me había dado cuenta que tenía tanta sed, cada trago que tomaba entraba como un pequeño milagro, y hacia que mi garganta se sintiera tan bien, el frio comenzó a entrar en mi cuerpo, y podía sentir cada gota de agua rebotando felizmente contra mi estómago vacío. Al fin cuando ya estaba satisfecho me eche a andar, como siempre sin rumbo por las calles de esta ciudad.
Las personas siempre voltean la mirada hacia mí, sobre todo los curiosos niños, el color rojizo del atardecer ya se podía ver en todo el cielo, y el viento del día se movía como previendo el venir de su hermano nocturno más frío y misterioso. Caminé hasta un pequeño rincón entre dos tiendas una de comidas de todos los olores fabulosos que las personas se dan el lujo de comer a diario hasta que ya no los sienten y hasta desprecian, yo quisiera probar un bocado de aquella comida por mí mismo, en la otra tienda no podía entender la función de la misma, la gente tomaba trozos de pieles coloridas y las sacaba en bolsas de ese tejido blanco con mal olor.
Me recosté contra la pared y dejé caer mi cuerpo en el suelo, sentí cada paso que había dado durante el día, esperaba que el pequeño rincón evitara que el frio penetrara en cada fibra de mi piel durante la noche.
Cerré los ojos, y pasaron quizás tres horas en un instante, el hombre de la tienda de comida al que ya he visto muchas veces me dio un poco de sus sobras, era claro signo de que ya estaba por cerrar la tienda, comí insaciablemente mientras el hombre cerraba la cortina de hierro y se iba como siempre me quedaba viendo su espalda hasta que lo perdía de vista en la siguiente esquina de la calle. Luego retomaba mi rumbo, hasta el parque que está en medio de una agrupación de edificios bajos, sé que viene mucha gente durante el día, pero de noche es simplemente muy tranquilo uno que otro hombre aparece con su chimenea encendida y un andar intranquilo.
El parque es el lugar perfecto para descansar, el árbol robusto en el centro mantiene cierto calor en su pata y yo simplemente me acuesto en sus raíces, que nunca están más frías que el piso, caro esta puede ser solo mi opinión desviada por el placer que le producía a mi alma dormir en este lugar.
El color del cielo ya era azul pero el parque continuaba a oscuras, igual que el resto de la ciudad, un sentimiento inquietante me despertó, algo era diferente aunque no podría decir exactamente qué. Me senté y estiré mi cuerpo, miré a mí alrededor y supe lo que había cambiado, era el aire, estaba pesado, sin olores, como si el viento se hubiera detenido luego de aplastar todos los aromas contra el suelo.
Pocos son los que tienen la habilidad de sentir esta diferencia, y por eso las personas que se paseaban enérgicamente por la ciudad lo hacían como cualquier otro día, pero yo podía entender que esta pesadez venía de una de las calles que daban contra el parque, y cómo pudo más mi miedo que mi curiosidad avancé en dirección contraria, hacia el arroyo oloroso bajo el puente de piedra en medió de pasto y arboles enormes, ninguno tan placentero como aquel en el parque. Me detuve a ver el pequeño torrencial de agua justo en medio del riachuelo construido por las personas de esta ciudad, el canal de piedra parecía venir de muy lejos y nunca le había visto el final.
Los miles de olores que emanaban del agua son un poco nauseabundos, pero en este lugar ya no sentía aquella atmosfera que me obligo a huir, pase unas horas acostado en una pelambrera de pasto al lado del arroyo artificial, y escuchando el pequeño curso del agua silenciado por los sonidos de los vehículos, que pasaban en la carretera cercana, y recordé a un viejo amigo con el que pasaba mis horas todos los días, jugando y haciéndonos compañía, a veces cazábamos en el bosque cercano, y pasábamos la mayor parte del tiempo simplemente caminando y explorando, pensé que si alguien podría entender el cambio en el ambiente era él, siempre que íbamos de cacería demostraba que tenía un olfato mucho más agudo que el mío para eso, siempre conseguíamos algo, y siempre era él quien encontraba la presa del día, yo simplemente le seguía, nunca pude aprender su técnica, y ahora estoy solo e ir de cacería simplemente no se me da, lo único que puedo hacer para sobrevivir es depender de la buena voluntad del hombre de la tienda.
Me dio un poco de tristeza y me eché a andar por la ciudad, mientras caminaba y los carros pasaban por la avenida, recordé que Baco le gustaban mucho las palomas, y siempre quería cazar una, pocas veces lo lográbamos pues eran muy escurridizas y podían dejar atrás parte de sus plumas cuando por fin las agarrábamos, el día en que Baco murió yo logré atrapar una paloma y se la di porque,  simplemente no entendía el gusto que él les tenía yo simplemente no podía soportar su sabor. Esa tarde la pasó hablando de la textura de la paloma de lo buena que estaba, pero que no se comparaba con el sabor de las palomas que vivían fuera de la ciudad, parecía un chiquillo otra vez hablando de sus aventuras.
Esa tarde en el parque había unos niños jugando, Baco y yo solo los mirábamos, se lanzaban una pelota de lado a lado, y la atrapaban con sus manos, el juego consistía a no dejar que algunos de los niños atraparan la pelota en el aire, en un instante la pelota cayó hacia la carretera, y Baco se levantó animadamente a recoger la pelota antes de que los niños se lanzaran a la calle, sin fijarse en que un carro bajaba por la calle más empinada del parque sin hacer el más mínimo ruido como si tuviera el motor apagado, el frente del carro alcanzó tumbarlo contra el asfalto y el resto del vehículo deposito su peso a través de las ruedas sobre el cuerpo de mi mejor amigo, lo último que salió de su boca fue un aullido de dolor, y yo solo pude mirar, el carro no se detuvo los niños gritaban yo no me lo podía creer, me senté en el andén junto a su cuerpo, pudieron pasar horas hasta que llego un grupo de gente vestida en batas a recoger lo que yo sabía era el cuerpo sin vida del mejor cazador que conocía, no sé a qué horas llego la noche, ni a qué horas se fue, pero al día siguiente la ciudad seguía su curso como si nada hubiera pasado, como si Baco nunca hubiera existido.
Seguí caminando por horas, hasta que el atardecer volvió anunciando que era hora de volver con el hombre de la tienda para que hoy también me diera un poco de su comida, hice una parada en un riachuelo natural que se formaba en medio de una casa abandonada para tomar un poco de agua, para cuando llegué a la tienda el hombre ya estaba cerrando la cortina, y cuando me vio sacó una bolsa con comida y me la dio, yo agradecí y comí, espere a que su figura desapareciera en la esquina y volví al parque para descansar.
Cuando llegué a las raíces del árbol entendí lo cansado que estaba, y dormí hasta la mañana siguiente, el cambió atmosférico me despertó nuevamente, esta vez mi curiosidad le gano a mi miedo, y me dirigí al lugar de dónde venía aquella fuerza capaz de aplastar los aromas hacia el suelo. Desde la esquina de la cuadra no veía nada anormal, solo lo podía sentir, empecé a caminar y sentí como si el espacio mismo se desplazara de lado a lado, cada paso que daba me costaba más trabajo que el anterior, pero era demasiado tarde para dar marcha atrás, quizás un poco embriagado por el desplazamiento espacial no podía pensar con franqueza, en un momento no pude caminar más, pero no era necesario fuera lo que fuera ya estaba a mi lado, lo podía ver si volteaba la cabeza solo un poco, busque fuerzas para mover mi paralizado cuerpo solo un poco más y cuando logré girar vi, lo que parecía ser una persona cualquiera sentada en las escaleras de la entrada de un edificio con los ojos cerrados, en una posición tranquila como concentrado en sí mismo, en el flujo de energía que lograba a través de su cuerpo hacia afuera, sonrió.
-          Así que tú lo sientes –dijo con una voz muy calmada- hasta ahora pensé que era solo mi imaginación jugándome trucos

No le respondí nada, simplemente terminé de girar mi cuerpo y volví a mis días de vagabundo.

miércoles, 18 de junio de 2014

recorte

La música estaba muda, no se distinguía del ruido.
-          ¡María!
Un grito ahogado en el silencio.
-          ¡María levántate!
Esta vez un grito fuerte.
María consiguió volver en sí, y lo primero que noto fue que un calor revestía todo el lugar, miro con atención a Carlos estirando la mano y señalando hacia dónde unas escaleras de piedra comenzaban a bajar.
-          ¿A dónde vamos?, preguntó María con un tono de preocupación.
-          Tenemos que irnos, el tipo ese está loco, no sé cómo lo ha hecho – se detuvo un momento y miró a su espalda, volvió la mirada a María – y no sé qué hará ahora, mejor es que nos vayamos.
Ella recogió las prendas que pudo del piso con una mano y con la otra la cartera roja, los zapatos con tacones que había comprado un día antes no los podía dejar y los envolvió en la ropa que llevaba en la mano y siguió a Carlos hasta la escalera de piedra, la bajada a toda velocidad parecía muy peligrosa, pero llegaron hasta el final de la escalera sin ningún tropiezo.
Cuando se acercaron al carro, todo parecía relativamente tranquilo, la oscuridad revestía las luces del parqueadero como si las quisiera ahogar. El silencio que había hace un momento no estaba, se había convertido en un silencio distinto, calmado, María sabía que no había nadie cerca pero no tenía intención de hablar y perturbar aquel silencio arrullador. Cuando Carlos abrió la puerta, ella dio la vuelta al carro y abrió la del lado del copiloto pasó lo que llevaba, excepto por la cartera, por encima del asiento y lo dejó atrás en la oscuridad del carro.
Carlos intentó prender el carro sin éxito, el vehículo no respondía, ni siquiera hacia ruidos de ahogarse cuando giraba la llave, no se encendían las luces, no hacía nada, María miro el lugar de dónde venían y estaba completamente en llamas, le sorprendía haber salido de allí a salvo. Carlos vociferaba maldiciones contra el vehículo mientras oprimía los pedales y giraba la llave.

María tuvo un momento para detallarse y vio una cicatriz en su brazo, muy roja, de un rojo brillante se extrañó que no sintiera nada y acerco la otra mano para tocar esa mancha, y lo que vio la dejó perpleja, toda la otra mano estaba en peor condición casi podía ver sus huesos ennegrecidos, trató de gritar, pero su cerebro no podía encontrar el tracto por el que normalmente sale el sonido, sintió entonces, en su cabeza un pedazo de piedra y lo único que veía ya no era a Carlos, ni el carro, era solo el color rojizo del fuego cubriendo el piso y tratando de ahuyentar la oscuridad y luego no vio nada.

miércoles, 24 de abril de 2013

Otro dia

He olvidado escribir acá, pero más es por que no osada nada nuevo que valga la pena reportar, salió un anuncio en internet que busca gente ppara un viaje solo de ida a marte. Esta idea me ha sonado, aunque la mayoría de los que conozco ni siquiera lo pensaron.. Quizás ellos están muy amañados con su vida en la tierra pero yo no

viernes, 29 de marzo de 2013

Por la carretera

Es divertido ver como cambia el paisaje gradualmente, bueno y si no, es lo más divertido que hay que hacer en el carro, lo demás es solo ver las piernas y sentir la incomodidad de tenerlas tan largas. Mi hermano no deja de tomar fotos con la cámara de la novia, es una buena cámara no la mejor pero si mucho más que la de mi celular.

El paisaje esta lleno de arboles y niebla, el amanecer siempre me ha parecido común con neblina, aunque siempre lo he preferido con sol, porque pareciera que tuviera algún sabor dulce y suave. La carretera es muy inconstante, y puedo escuchar el viento rozando el carro.